Si te encantan las patatas pero buscas una versión más ligera y rápida, estas patatas no fritas te van a conquistar. Se preparan al microondas en cuestión de minutos y quedan tan ricas que se han convertido en mi guarnición favorita para cualquier día de la semana.
Para hacerlas solo necesitas tres ingredientes básicos: patatas, tus especias preferidas y un toque de sal rosa del Himalaya. Es una opción casera, facilísima y perfecta para disfrutar de todo el sabor sin complicarte nada en la cocina.